Coreografía: María Rovira:
Música: Javier Gamazo y Marc Alvarez (Creada para esta obra)
Coreografía: María Rovira

La coreógrafa María Rovira da forma a las obsesiones del bailarín ucraniano Vaslav Nijinsky, a quien la esquizofrenia obligó a abandonar su carrera artística.

La inspiración inicial de la coreografía  reside en una foto de Nijinsky que Rovira vio años atrás  en una exposición en el parisino Quai d’Orsay;  una instantánea “que me conmueve mucho” ha confesado, tanto que la coreógrafa catalana empezó a indagar sobre los misterios de la memoria y el significado metafórico del salto.

La foto recrea al bailarín cuya carrera artística duró tan solo diez años y que permaneció treinta recluido en un sanatorio, vestido con un traje y saltando. Fue tomada dos años antes de la muerte del bailarín de Kiev, cuando durante una visita que le hizo el también bailarín Serge Lifar y para refrescarle la memoria le pusieron una barra de ballet y tras una hora de hacer en ella movimientos Nijinsky se levantó y saltó. 

La música original del espectáculo corre a cargo de Javier Gamazo y Marc Alvarez, quienes han recuperado expresamente las cuerdas y los vientos de la música clásica para mezclarlos con música más moderna y contemporánea.